16 feb. 2011

The Noah Confessions - Capítulo 5

Hola chicas, aquí esta el capi prometido. Creo que ahora es que la historia se pone buena. Déjennos saber sus teorías, yo por lo menos, ya tengo una propia ;)

5
Traducido por AndreaN

Él todavía tenía puestas sus ropas de trabajo y sus brazos estaban cruzados. Ni siquiera había tocado su vaso de Whiskey. Estaba demasiado ocupado mirándome.

Sus orejas estaban rojas.

—¿Quién demonios te crees que eres? —preguntó.

—Esa no es una pregunta real.

Sus orejas se pusieron más rojas. —Oh, ¿Quieres una sentencia? Estas castigada hasta la universidad.

—Sabias que estaba molesta.

—¿Y eso es una respuesta apropiada por estar decepcionada de tu regalo de cumpleaños?

—No solo es un regalo. Es un hito y me lo perdí. Tenía que hacer algo para la ocasión.

—Sí, no creo que vayas a olvidar esta ocasión. La Sra. Gardner llamó. Obtuviste dos deméritos. Otro mas y estas suspendida.

—No obtendré otro. Soy una niña buena. Nunca me meto en problemas. ¿Recuerdas?

Él me observó y su respiración empezó a disminuir. Tomó un sorbo de su wiskey. Mi cabello estaba goteando en la alfombra. Chupé el agua salada de las puntas.

—¿Qué hiciste? ¿Ir a nadar?

—Surfear —dije.

—Surfear.

—Sí, y pude levantarme, lo que es raro para ser mi primera vez, y creo que en realidad podría ser buena en ello.

—Surfear. Tu sola.

—Con una amiga.

—Con una amiga y la resaca y las corrientes y los tiburones.

—Papá, vamos. La vida no es segura. No puedes encerrarme.
—No estoy diciendo eso.

—Pero es por eso que no me compraste un carro.

Tomó otro trago de su wiskey. —¿Eso es lo que crees?

—Bueno, ¿Es por eso?

—No, de hecho, no lo es.

—Entonces dime de qué se trata.

—No estoy seguro de que estés lista.

—Estoy a dos años de ser una adulta. ¿No tienes una pista? Papá, te amo, ¿Pero un brazalete de la suerte con aves en él? Realmente.

Él dijo —Tú simplemente no sabes lo que ese brazalete significa.

—¿Entonces porque no me lo dices?

—Es importante —dijo él.

—Entonces dime.

Otro trago de Wiskey y el vaso estaba vacío.

—¿Quieres saberlo? ¿Incluso si eso cambia toda tu perspectiva?

—Sí.

Me observó por un largo tiempo. Luego se giró y subió por las escaleras y fue hacia su cuarto. Lo escuché moviéndose alrededor del cuarto por un rato y luego volvió, cargando una caja manuscrita. La dejó caer en la mesa e hizo un gesto para que me sentara.

Lo hice.

Se inclinó hacia la caja y tocó sus esquinas. La observó por un largo tiempo y cuando habló su voz era más suave.

—Lynnie, tu niñez es tan diferente de la mía.

—Lo sé.

—No, realmente no lo sabes.

Era cierto. Nunca le había preguntado. Sabía que ambos eran del Sur. Sabía que se habían conocido en la secundaria y luego de nuevo en Los Ángeles. Sabía que nunca había conocido a ninguno de mis parientes.

Cada vez que preguntaba por qué, eran vagos al respecto. Habían tenido un mal entendido. Sentimientos difíciles. Rencores. Asumía que todo el mundo había desaprobado su matrimonio y ahí fue cuando dejé de preocuparme. No puedes extrañar a tus parientes si nunca los has tenido. Es como extrañar un lugar que nunca has visitado.

Sabía que habría un momento en el que tendría curiosidad por mis ancestros, pero este no lo era.

—Tienes una vida grandiosa, lo sepas o no. Incluso con el hecho de haber perdido a tu madre. Me tienes a mí, tienes amigos, tienes intereses, tienes una escuela, y lo más importante de todo, tienes un futuro. Vas a ir a la universidad. Persigues tus sueños. Nada va impedirte eso si yo puedo evitarlo.

Abrí mi boca para responder pero él levantó un dedo.

—Sé qué crees que todo el mundo tiene eso, pero no es así. Algunas veces la gente ha nace con problemas que no crearon. Problemas más grandes que no tener un carro.

—Papá, saqué A en Estudios Globales.

Él sacudió la cabeza. —Esto es diferente.

Él observó la caja por un momento, como si contuviera oro o dinamita, y luego la empujó hacia mí.

—Tu madre y yo discutimos acerca de este momento. Decidimos que seria para cuando fueras lo suficientemente madura. O para cuando empezaras a perder la perspectiva. Creo que ambas cosas están pasando justo ahora.

Tomé la caja y la levanté. Era pesada. Nada se movía adentro.

No hizo ni un sonido.

—Ábrela —dijo él.

Levanté la tapa.

Adentro vi un abultado sobre de manila. Estaba cerrado y nada estaba escrito en el.

—¿Algo que escribiste? —pregunté.

Él sacudió su cabeza. —No, yo no.

Abrí el sobre y saqué el manuscrito. Estaba escrito a máquina y apilado ordenadamente, a pesar de que las esquinas estaban desgastadas y amarillentas.

Tenía como mínimo cien páginas, unidas con broches de latón.

Observé la primera página. Decía: “25 de Septiembre de 1975”

—Mi cumpleaños, —señalé.

—Una coincidencia —dijo él—. Si crees en ese tipo de cosas.

Querido Noah,

Por favor permíteme presentarme a mí misma. Soy una chica de riquezas y gusto. Saqué eso de una canción. Te doy diez puntos si sabes de cual.

—Eso es de los Rolling Stones —dije—. “Simpatía por el Diablo1.”

Él asintió.

Te vi por primera vez hoy cuando la Sra. McKeever te presentó en clase de Ingles. Mi nombre es Catherine Pittman. Llámame Cat, porque todo el mundo lo hace.

Lo miré.

—Esa es mamá.

—Sí.

—¿Pero quién es Noah?

—Es el tipo que construyó el arca.2

—No, papá, en serio.

—Solo léela.

—¿Noah sabe que tienes esta carta?

—Lo sabe.

Bajé la vista de nuevo hacia la carta. Tenía esa horripilante sensación que obtienes cuando estás viendo viejas fotografías o reliquias que alguien desenterró de Egipto. Todo ese tiempo había pasado pero una vez había sido una brillante nueva idea.

Me sentía nerviosa. Me sentía de la manera en que lo había hecho más temprano con Jen, cuando me perdí una buena ola y estaba sola en el agua y las otras olas iban a tumbarme. Aquí estaba la voz de mi madre, a la misma edad que yo tengo ahora, sentada en mi regazo, esperando para decirme algo.

—Esto es demasiado. No puedo leerlo en una noche.

—Solo empiézalo.

Mi padre me besó en la cima de la cabeza.

—¿Esto es un castigo? —le pregunté.

—No, Lynnie. Este es tu regalo. —Luego me dejo sola con la carta.

***

1. Simpatia por el Diablo: Sympathy for the Devil, es una canción de los Rolling Stones (grupo británico de rock, autonombrados “la banda de rock más grande del mundo). La canción comienza así: Please allow me to introduce myself. I’m a man of wealth and taste. Pueden escuchar la canción AQUÍ. [NdT]

2. El arca de Noé: Noé, en ingles Noah, fue el hombre que según el antiguo testamento, construyó un arca por orden de Dios, para su salvación, la de su familia y ciertos grupos de animales, para preservarlos del diluvio universal y luego repoblar la tierra con ellos. [NdT]

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