¡Hey todos! ¿Cómo han estado sus carnavales? Perdón por haber estado MIA, no tengo excusa. Para compensarlos esta semana voy a estar muy, muy seguido por aquí, ¿vale? Se van a cansar de mí, lo prometo.
Bien, entonces, ¡este año no he leído casi nada! Es que, no sé, no encuentro nada lo suficientemente llamativo. Comencé a leer el último libro de una saga que leo desde hace como 3 o 4 años y Dios, que difícil ha estado seguir con él. Pero bueno, si ya leí los primeros 3 libros de la saga, nada me cuesta terminar con el cuarto.
Por esta razón, en estos días me puse a hacer una pequeña remodelación a mi cuarto (básicamente solo saque las cosas viejas) ¡Y ahora tengo un nuevo estante de clásicos! En el pueden encontrar lo típico: Twain, Wilde, Coelho, Victor Hugo, Shakespeare, Verne, Márquez y muchos más. Y uno de esos más no es otro que Antoine Saint-Exupéry con su clásico: El Principito.
En este libro, un aviador —Saint-Exupéry lo fue— se encuentra perdido en el desierto del Sahara, después de haber tenido una avería en su avión. Entonces aparece un pequeño príncipe. En sus conversaciones con él, el narrador revela su propia visión sobre la estupidez humana y la sencilla sabiduría de los niños que la mayoría de las personas pierden cuando crecen y se hacen adultos.
(La sinopsis la saque de Wikipedia, no quise usarla completa porque me pareció que contaba demasiado).
Dudo que alguien desconozca de El Principito. Así sea de palabra, así no lo hayas leído, alguna vez en tu vida debes haber escuchado de este libro para niños (o adultos que no les de miedo admitir lo maravilloso que es).
La historia de El Principito es bastante sencilla —o no, dependiendo de quien la lea—. Vive en un pequeño planeta, habitado nada más por tres volcanes, una rosa, y el mismo.
Cansado de la monotonía de su vida, y de los constantes quejidos de la rosa, nuestro pequeño héroe decide irse a explorar otros mundos.
Durante su viaje conocerá a muchos otros personajes, todos reflejos de partes del ser humano y aprendizajes para el Principito, quien con su inocencia juvenil los cataloga de “extraños” pues todos ellos, salvo uno, solo se preocupan por sí mismos.
Hasta que llega a La Tierra, y conoce a una serpiente, un zorro, y finalmente, al aviador. Y es en nuestro planeta donde verdaderamente aprenderá lo que es esencial en la vida.
A pesar de que es un libro enfocado para niños, yo no lo sentí de ese modo. Quiero decir, si un niño pequeño lo leyera probablemente no le encontraría nada peculiar, pero yo pienso que es tan claro todo el significado detrás de él.
Es un libro sobre descubrir lo que es realmente significativo en la vida. Algunas personas tienen ese concepto muy mal. Es gracioso, porque durante todo el libro Saint-Exupéry hace algunas indirectas sobre como los adultos piensan que las cosas “serias” son las más importantes, sin darse cuenta de que el mundo es más sencillo de lo que aparentemente parece. En mi opinión, es una crítica a como a veces queremos hacer todo más difícil de lo que en realidad es.
Es, de algún modo, una súplica a que la gente recuerde al niño que alguna vez fue.
Porque, ¿honestamente? Muchos lo olvidan al crecer.
Estoy feliz, porque me hizo reír, me hizo llorar, pero lo más importante de todo, me hizo pensar. Y ya saben que amo que los libros me hagan pensar, ja.
Ahora, algunas de mis citas favoritas:
Las personas grandes nunca comprenden nada y es agotador para los niños tener que darles siempre explicaciones.
Cuando el misterio es demasiado impresionante, es imposible desobedecer.
Caminando en línea recta uno no puede llegar muy lejos.
Pero nosotros, que comprendemos la vida, nos burlamos de los números.
Sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos.
Bebo para olvidar que soy un borracho.
Lo hermoso del desierto es que en cualquier parte esconde un pozo.
Es mucho más difícil juzgarse a sí mismo, que juzgar a los otros. Si consigues juzgarte correctamente es que eres un verdadero sabio.
Así que vamos, aférrate al niño que tienes dentro y lee El Principito. Date a ti mismo ese gusto. Aquí un posible escenario: agarra unas 2 o 3 horas de tu tiempo (tal vez menos, el libro solo tiene 93 páginas) sírvete una taza de tu bebida favorita, y comienza a leer. Va a estar acabado antes de que te des cuenta, pero los recuerdos van a durarte para siempre.
Lots of love xx,













